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HØJBJERG AUTO SERVICE

Højbjerg Maskinfabrik A/S – HMF – fue fundada en 1945, cuando Arne Bundgaard Jensen llegó a ser mecánico independiente.

El taller mecánico ubicado en la calle Oddervej 64 que Bundgaard abrió estaba situado en la esquina de Oddervej con Kragelundsallé. La entrada al taller estaba en la Kragelundsallé, junto a una zona que se utilizaba como aparcamiento. La entrada a la oficina y a la residencia privada estaba en Oddervej. En la esquina estaba la estación de servicio de Esso, cuya entrada se hacía un poco difícil, aunque la gente lo conseguía debido a que en aquellos días no había muchos coches ni consecuentemente demasiado tráfico.

El edificio de Oddervej 64 aún existe, ocupado hoy día por una sucursal del Jyske Bank. La estación de servicio desapareció, siendo sustituida por una pequeña plaza enfrente de la entrada del banco.

En el amplio taller había espacio suficiente para el trabajo mecánico. No obstante, al comenzar los trabajos de manufactura empezó a hacerse visible la necesidad de más espacio. Durante algún tiempo hubo que vaciar el taller cada noche de coches privados para poder iniciar la producción. Ésta tenía lugar asimismo en el aparcamiento exterior, y pronto el equipamiento empezó a esparcirse poco a poco por la Kragelundsallé, estorbando al escaso tráfico que por allí pasaba.



NUEVO SOLAR EN Oddervej 84

Se esperaba que la compra de un amplio solar en Oddervej 84, en 1952, con una superficie edificable de 300 m2, solucionara los problemas de espacio. Se pretendía que albergara la producción y el almacén, aliviando así la demanda de espacio sobre el taller de Oddervej 64. Pero la empresa progresaba enormemente. La demanda crecía y aunque pronto se amplió el nuevo edificio con un bloque de dos plantas situado en ángulo recto con él, gran parte de la producción de los componentes de mayor tamaño tenía que hacerse al aire libre. La última gran ampliación en Oddervej 84 se hizo en 1956. Se construyó una gran nave con un área pisable total de 2.100 m2 conectada con los edificios ya existentes. Este edificio albergaba asimismo una moderna estación de servicio, y la estación de servicio de Esso en Oddervej 64 cerró. No quedó así más espacio para construir, pero se consideró que esto ya no sería necesario, ya que las instalaciones se habían creado para la producción de cuerpos basculantes y remolques, que seguía creciendo, y para el personal, que constaba ya de 80 trabajadores. Fue en Oddervej 84 donde vio la luz del día por primera vez la primera grúa HMF montada sobre un camión. En aquel momento nadie se atrevió a soñar que aquello revolucionaría la empresa y acabaría exigiendo más espacio para la producción.

Ciertamente las graduales ampliaciones de los edificios en Oddervej 84 habían conseguido crear más espacio, pero las condiciones para la producción no eran las ideales, ya que los edificios se habían construido en un terreno que estaba cuesta abajo desde la calle. La planta inferior del edificio central albergaba las existencias de hierro y el aserradero, y cuando se sacaban los materiales al exterior, los trabajadores se veían obligados a pasar por las escaleras. Fue este tipo de experiencias lo que convirtió a Bundgaard en un experto en el correcto diseño de cualquier futura instalación de producción.

Y se hizo necesario volver a construir. Oddervej 84 se había quedado pequeño. En 1959, Bundgaard compró 11 acres (44.517 m2) en Oddervej 200, más tarde ampliados con la compra de otros 10 acres (40.470 m2), y dieron comienzo las obras de una fábrica completamente nueva. La construcción se realizó de acuerdo con el diseño del propio Bundgaard para una instalación de producción con importantes exigencias de espacio. Entonces se vendió Oddervej 84. A pesar de que el nuevo edificio tenía una superficie pisable total de 5.200 m2, al poco tiempo volvió a hacerse necesario continuar las ampliaciones. En pocos años, el total de superficie pisable representaba 12.000 m2 y en 1969 la superficie de la fábrica se había doblado hasta los 24.000 m2. Unos años después se añadieron otros 4.000 m2.

Cuando en 1959 se supo que iba a construirse una planta en Oddervej 200, los habitantes de las casas circundantes protestaron. Pero las protestas cesaron según progresaban las obras, porque nadie había visto una planta como ésta. Una zona ajardinada de 60 metros de ancho con un estanque se ubicó entre la fachada de la planta y Oddervej. En su interior, el edificio albergaba una cantina y las oficinas de administración, y nadie que pasara por allí hubiera podido ver que esas paredes escondían una fábrica. Cuando todas las obras concluyeron, la nueva planta de Bundgaard ganó un premio como la fábrica más bonita de Jutlandia. La producción y las ventas continuaron creciendo, así como el número de trabajadores, y muy pronto más de 200 empleados ocupaban estos nuevos edificios.



DAPA

Además de HØJBJERG MASKINFABRIK, había en Dinamarca también otros fabricantes de remolques para el transporte por carretera. Uno de ellos, DAPA - A/S, el más antiguo fabricante de remolques de Dinamarca, ubicado en la pequeña localidad de Rødekro, cerca de la frontera alemana, y con sucursales en las localidades de Abenra y Viborg desde 1932, se puso a la venta en 1972. Bundgaard se ofreció como comprador y quince días después compró DAPA. Durante los primeros años, DAPA se gestionó como una empresa independiente con responsabilidad limitada, pero trabajando estrechamente con Højbjerg. Más tarde, HMF y DAPA se fusionaron en una sola empresa.

Algunos años antes, la planta de Rødekro había sido construida en un solar alquilado. Este terreno fue comprado en 1973 junto al solar adyacente. La vieja planta de Abenra se vendió y las actividades se trasladaron a Rødekro.

En otra sucursal situada en Abenra asimismo en locales alquilados se producían cajas refrigeradas para camiones. En 1974, esta producción se trasladó a una planta recién construida en Rødekro; no obstante, la producción de cajas refrigeradas cesó en 1977. La sucursal de Viborg se cerró. En 1978 volvió a ampliarse la sucursal de Rødekro: los edificios existentes se unieron mediante una gran nave de producción.



Roskilde

Para poder dar un servicio más eficiente a los clientes de HMF-DAPA en Selandia, la empresa compró un solar en la localidad de Roskilde en 1976, construyendo una pequeña planta que fue rápidamente ampliada hasta alcanzar más del doble de la zona pisable proyectada en el momento de terminar las obras.

Nørresundby

Continuando con la política de la empresa de ofrecer un mejor servicio a los muchos clientes de HMF-DAPA, Bundgaard inauguró un departamento de ventas y servicio posventa en la pequeña localidad de Nørresundby, Jutlandia del Norte. Con la apertura de esta sucursal, HMF-DAPA cubrió (y sigue cubriendo) todo el país. Hoy en día, nuestros clientes pueden acceder rápidamente a cualquiera de nuestras numerosas sedes.

Inglaterra y Alemania

En 1987, HØJBJERG MASKINFABRIK abrió su primera sucursal en el extranjero al crear HMF (UK) Ltd. en Inglaterra, y poco después la sucursal alemana, HMF Ladekrane und Hydraulik GmbH. Ambas sucursales han sido creadas como filiales independientes con responsabilidad limitada.



OBTENCIÓN CERTIFICACIÓN ISO-9000

HMF es el primer fabricante de grúas para camiones del mundo que ha obtenido un certificado de aprobación de la serie ISO-9000.

Durante dos años HMF ha estado trabajando muy duro para adaptar su sistema de gestión de calidad al estándar ISO-9000. Pero todo el trabajo ha valido la pena: HMF pasó la prueba de aprobación al primer intento y el 26 de junio de 1992, el fundador y propietario de HMF, Sr. A. Bundgaard Jensen, fue presentado con el certificado de aprobación de Lloyd's Register. Este certificado prueba que tras cuidadoso escrutinio, Lloyd's Register ha establecido que el Sistema de Gestión de Calidad HMF cumple con las estrictas exigencias del estándar internacional de calidad ISO-9002.

¿Qué es un Sistema de Gestión de Calidad?

Lo que HMF ha hecho es introducir un sistema aprobado para asegurar que todas las grúas fabricadas (así como todos sus componentes) cumplen con las estrictas exigencias de calidad dictadas por HMF.

En resumen: el principal propósito del Sistema de Gestión de Calidad HMF es prevenir la aparición de defectos.

Sin embargo, errar es humano, y en consecuencia no pueden impedirse totalmente los defectos y errores. Pero el sistema de calidad asegura que los errores sean rapidamente encontrados en el proceso, mucho antes de que el producto llegue al cliente.

¿Cómo funciona el Sistema de Gestión de Calidad?

El Sistema de Gestión de Calidad HMF trabaja sobre todos los aspectos de la fabricación de las grúa, afectando así a la empresa en su conjunto:

Se selecciona cuidadosamente a los subproveedores, y se chequean las materias primas buscando cualquier posible defecto, todos los procesos de producción son estrechamente vigilados para asegurar el cumplimiento de las especificaciones del producto. Al mismo tiempo, cada operario individual es responsable de la calidad de los componentes que él procesa. En resumen: El sistema de gestión de calidad afecta al proceso completo de producción desde que el primer plano de fabricación sale del tablero de dibujo hasta que la grúa terminada es entregada a la puerta del cliente.

Todos los errores y desviaciones son estrechamente vigilados y seguidos para prevenir su repetición, y todo el sistema de gestión de calidad se evalúa cada seis meses.

Además, HMF está sujeta al control de la organización certificadora, Lloyd's Register, que tiene la potestad de retirar su certificado en caso de producirse cualquier incumplimiento considerable del estándar. Lloyd's Register Quality Assurance Ltd. ha sido seleccionada por HMF como organización certificadora por ser conocida y respetada en todo el mundo. El 90% de la producción de grúas HMF es vendida y comercializada por distribuidores de más de 50 países en todo el mundo. Es por tanto muy importante para HMF obtener la aprobación de una oficina de certificación internacional.

¿Cómo afecta esto a los clientes?

Para los clientes, todo esto significa sencillamente: un producto impecable. Aunque las grúa HMF son ya conocidas por su alta calidad desde hace 50 años, el sistema de gestión de calidad asegura que la ejecución de cada una de las grúas sea perfecta. Esto por su parte significa máxima fiabilidad del producto y pocas facturas del taller. Para nuestros distribuidores, esto significa menos quejas de los clientes, menos papeleo y unos clientes más satisfechos.



ÚNICO FABRICANTE DANÉS DE GRÚAS

La producción en HMF©

HMF es el único fabricante danés de grúas. En la fábrica de Højbjerg, cerca de Arhus, la tradición artesanal se combina con los modernos métodos de producción.

HMF lleva muchos años fabricando grúas para montar sobre camiones. Por esta razón, sus empleados poseen un gran conocimiento sobre cómo producirlas para los mercados de todo el mundo.

A pesar de que se ha hecho un proceso radical de cambio desde que la primera grúa que salió de la fábrica en los años 50, la producción sigue caracterizándose todavía por algunas antiguas tradiciones, combinadas hoy con los últimos robots de producción controlados por ordenador.

Manipulando las materias primas

Desde fuera, la fachada azul de HMF no parece un lugar en donde los empleados manejen pesadas grúas que han de ser acopladas a camiones, vagones de mantenimiento y tractores. Algunas de ellas, incluso, se utilizan como grúas fijas en embarcaderos de puertos tan lejanos como Bangkok, Tailandia. Pero la fachada no es lo que parece. Las materias primas, principalmente robustos perfiles y placas de acero con diferentes grosores (dependiendo de su lugar de uso en la producción), llegan a la planta de producción en Oddervej, Højbjerg, donde se fabrica la gama de grúas más grandes. Esto supone la mayor parte de la producción de grúas. Casi todos los componentes grandes de las grúas se fabrican en la factoría de Højbjerg, desde los cilindros hidráulicos, carpintería de aluminio y bases. De ello se encargan modernas máquinas controladas por CNC, como por ejemplo tornos, fresadoras y robots soldadores.

Modernos robots soldadores

Desde fuera, la fachada azul de HMF no parece un lugar en donde los empleados manejen pesadas grúas que han de ser acopladas a camiones, vagones de mantenimiento y tractores. Algunas de ellas, incluso, se utilizan como grúas fijas en embarcaderos de puertos tan lejanos como Bangkok, Tailandia. Pero la fachada no es lo que parece. Las materias primas, principalmente robustos perfiles y placas de acero con diferentes grosores (dependiendo de su lugar de uso en la producción), llegan a la planta de producción en Oddervej, Højbjerg, donde se fabrica la gama de grúas más grandes. Esto supone la mayor parte de la producción de grúas. Casi todos los componentes grandes de las grúas se fabrican en la factoría de Højbjerg, desde los cilindros hidráulicos, carpintería de aluminio y bases. De ello se encargan modernas máquinas controladas por CNC, como por ejemplo tornos, fresadoras y robots soldadores.

Según se van terminando los diferentes componentes de una grúa, se van almacenando en un stock intermedio hasta que se utilizan junto a otras piezas que HMF compra o encarga a subproveedores. HMF produce por encargo. Esto significa que, en gran parte, el cliente tiene la posibilidad de obtener una grúa hecha a la medida.

Una de las cosas más sencillas es la elección del color. Algunas de las cuestiones más técnicas son los diferentes tipos de extras opcionales con los cuales pueden equiparse las grúas. En este sentido es una ventaja que los trabajadores de HMF manipulen las grúas con gran cuidado durante su instalación, pero también durante la comprobación final. Porque todas las grúas de HMF se comprueban concienzudamente antes de salir de fábrica.

Modernos robots soldadores

Así es como los clientes tienen la garantía de obtener un buen producto.

Para asegurar la mejor calidad, HMF posee el certificado ISO 9002, lo cual significa que el control de producción está a altísimo nivel.




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